lunes, 31 de octubre de 2016

Soy un inca

Una nueva colaboración con la Red Naukas, quienes han tenido la gentileza de publicar:

NOTA: Este no es un relato histórico, sino una hipotética narración subjetiva hecha por un inca, describiendo aquella cultura desde su propio punto de vista.

Soy un inca

Déjame contarte una historia… la historia de Tawantinsuyu.
Es la historia de un pueblo cuya cultura dejó profundas huellas en toda América, y aún hoy prevalece, entre mitos y leyendas, en cada poblado andino, en cada campesino, en cada tejedora, en cada canto lugareño.
vestimenta tradicional andina
Tal vez no lo sepas, pero el origen de mi pueblo se remonta a lo profundo de los tiempos, allí en Tiahuanaco, donde vivieron mis ancestros hace más de dos milenios. 
Cuenta la leyenda que el dios Sol, compadecido de las miserias y penurias de los hombres, hizo emerger del lago Titicaca a sus hijos Manco Cápac, y Mama Ocllo y los envió con una vara de oro a fundar un pueblo, allí donde la vara se hundiera totalmente en la tierra.
Ocurrió entonces que  llegando a un valle en las márgenes de un pantano fundaron el pueblo al que llamaron Cos’co (o Cuzco) que significa “El ombligo del mundo”.  Ese pequeño poblado se convertiría con los siglos en la capital de un imperio y la ciudad mas importante de toda América… y allí comienza mi historia.

Continuar leyendo en Naukashttp://naukas.com/2016/10/31/soy-un-inca/

lunes, 24 de octubre de 2016

En 2028... ¡mira hacia Alfa Centauri!

¿Que tiene de importante el año 2028 para Alfa Centauri?

Primero recordemos un concepto interesante:
Un "anillo de Einstein" es una deformación de la luz proveniente de un objeto lejano (estrella o galaxia)  producto de la acción gravitatoria de un objeto masivo mas cercano.
Este fenómeno también llamado "lente gravitacional" nos permite observar imágenes como la de nuestro avatar:

Lente gravitacional del cúmulo SDSS J1038+4849

El fenómeno se debe a la curvatura del espacio-tiempo que desvía la trayectoria de los rayos de luz provenientes de un objeto lejano:

Trayectoria de la luz bajo una curvatura espaciotemporal
Ahora, supongamos que realizando los cálculos matemáticos adecuados predices el momento en que por detrás de una estrella de interés, pasará otro objeto cuya luz puede ser distorsionada... sería posible que ésa alineación te permita ver cosas que de otra forma no podrías... por ejemplo, la presencia de un planeta.

Ahora ya entiendes por donde viene la historia:

Según los cálculos realizados por un equipo de astrónomos franceses encabezado por Pierre Kervella del CNRS y la Universidad de Chile, en 2028 una estrella gigante roja lejana pasará justo detrás de Alfa Centauri A, lo que podría generar un anillo de Einstein y permitir obtener información sobre posibles planetas orbitando esa estrella.



Recordemos que hace muy poco se descubrió la posible existencia de un planeta orbitando Próxima Centauri, por lo que sería muy interesante que también existieran en Alfa Centauri.

El evento podrá ser observado por el instrumento GRAVITY instalado en el Interferómetro del Very Large Telescope (VLTI), el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), y el futuro European-Extremely Large Telescope (E-ELT), lo que nos entregará una gran oportunidad de determinar la masa de cualquier planeta con un alto grado de precisión.
Mas info:

viernes, 21 de octubre de 2016

¡No creas en la ciencia!

Uno de los argumentos que más veces he escuchado cuando se plantea un debate "de café" donde se habla de ciencia, es el siguiente:
  • Si bien las religiones requieren por definición un "acto de fe" donde el individuo debe creer en un determinado dogma o una mera afirmación de una escritura, dada la actual complejidad del conocimiento científico, cuando alguien escucha una afirmación científica (sobre todo una basada en el avance actual de la ciencia), también debe hacer un "acto de fe" y creer en lo que le están diciendo, simplemente porque un hombre común no tiene forma de rebatir esa afirmación.
En definitiva, la gente se limita a "creer" en la ciencia.


Ese argumento, aunque falaz desde lo estricto, tiene algo de verdad en la vida real...

  • ¿cuánta gente sin formación científica se asombra de los logros de la ciencia, pero no tiene la más remota idea de cómo verificar si lo que le dicen es cierto o no?
  • O lo que es peor: ¿cuántos de nosotros, los que tenemos cierto contacto con la ciencia, o una formación que nos permita "arañar" ese conocimiento aunque sea muy superficialmente, nos vemos también resignados a aceptar una afirmación, con la sensación de que de alguna manera solo estamos creyendo lo que nos dicen?


Es allí donde la divulgación tiene sus grandes éxitos, pero también su gran fracaso.
Trataré de explicarme...
Primero indaguemos lo que significa "creer".
Según la RAE:
1. tr. Tener algo por cierto sin conocerlo de manera directa o sin que esté comprobado o demostrado.
2. tr. Tener a alguien por veraz.
3. tr. Pensar u opinar algo.
4. tr. Tener algo por verosímil o probable.
5. tr. Atribuir mentalmente a alguien o algo una determinada característica, situación o estado.
6. intr. Tener creencias religiosas.
7. intr. Tener por cierto que alguien o algo existe verdaderamente.
8. intr. Tener confianza en alguien o algo.

Las acepciones que vienen al caso son 1, 4, 6, 7 y 8 (las otras son irrelevantes para el tema).

En la 1, la 6 y la 7, el acto de creer implica una aceptación voluntaria y consciente de una realidad o existencia que no está confirmada o que es incomprobable.

  • Implica resignarse a la ignorancia y aún así, aceptarlo como verdad.
  • Implica, en el extremo, aceptar dogmas sin posibilidad de refutación, es decir, aceptar argumentos con la entidad de "verdad eterna" de manera absoluta.

No cabe duda que las religiones (de todas las épocas y todas las culturas que hayan existido) comparten estas características: era tan absurdo para un egipcio dudar de la existencia de Ra o para un azteca dudar de Quetzalcóatl...  como lo es hoy en día para un judeocristiano dudar de la existencia de Dios, o de Alá para un musulmán, y por lo tanto de sus respectivos dogmas.
Ni qué hablar cuando la deidad se considera "eterna, única y verdadera" dejando de lado cualquier otra posible deidad pasada, presente o futura.
Ese tipo de aceptación requiere un supremo acto de fe, que define a los llamados "creyentes".

Hasta allí lo correspondiente a las religiones.
Pero si analizamos el concepto de "creer" en términos de ciencia, ya la palabra empieza a tener otro sentido, mas parecido al de la acepción 4 y la 8:

  • "tener algo por verosímil o probable" no implica necesariamente aceptarlo dogmáticamente, sino aceptarlo en base a antecedentes o algún conocimiento previo que en que pueda basarse.
  • "Tener confianza en alguien o algo", no implica que lo acepto por que me lo ordena una escritura o un iluminado, sino porque quien lo dice tiene antecedentes válidos, conocimientos formales y es capaz de fundamentarlo en razones lógicas (aunque yo no las comprenda totalmente).

Sería como decir: "Ok, acepto que eso es cierto, porque confío en quien lo dice".

Y aquí está la palabra clave: Confianza.
Nadie está obligado a dominar todos los conocimientos formales previos que se requieren para comprobar fehacientemente que lo afirmado por algún científico es cierto. En ese sentido, la mayoría de nosotros "confiamos" en que lo que dice ha sido revisado por otros y en que sus argumentos y estudios han sido suficientemente sólidos como para darle entidad de certeza, al menos, provisoriamente.

Pero también mantenemos el margen de duda razonable que la ciencia exige para no aceptar nada como verdad absoluta y eterna. Una "verdad" científica es, por definición, siempre refutable. Vale mientras no exista prueba que la contradiga, o mientras no exista otra "verdad" superadora que la contenga y perfeccione.

Aquí ya se ve clara la diferencia:

  • ¿Qué podemos hacer si somos escépticos ante una verdad religiosa?:
    Nada
    . Creer o reventar. Ser creyentes o no serlo... no hay grises.
  • ¿Qué podemos hacer si somos escépticos ante una verdad científica?:
    Todo
    . Refutarla si tenemos los medios y conocimientos. Estudiar y capacitarnos si no los tenemos, para alcanzarlos. Plantear objeciones lógicas, defenderlas y demostrarlas... o sucumbir si nos demuestran que estamos equivocados. Hasta es posible que modifiquemos, o incluso perfeccionemos esa verdad, si nuestros argumentos lógicos o fácticos lo permiten.

Entonces: ¿Debemos "creer" en la ciencia?.
No, desde el punto en que lo plantea un creyente, definitivamente NO.
Cuando alguien te diga que también debes creer en la ciencia, dile que de ninguna manera se debe "creer" en ella, pero sí puede confiar en su capacidad de autocorregirse y crecer sobre sus propias equivocaciones.


  • Dicho esto, queda claro que en éste blog se respeta las convicciones individuales de cada persona y en absoluto es esto un "manifiesto anti religioso", sino un análisis crítico de las diferencias con que se asumen las "verdades" en ambos campos.


Pero, al principio hablé del "fracaso" de la divulgación científica.

¿Porqué la ciencia pierde terreno en el común de la gente, no solo ante las religiones (lo que sería el menor de los problemas) sino también ante las supersticiones, charlatanes varios, gurúes y demás "solucionadores mágicos" de todos nuestros problemas?
En mi modesto entender es porque estamos fallando en los cimientos.
Nuestros niños y jóvenes están siendo bombardeados permanentemente por todo tipo de argumentos falaces (el marketing es especialista en ello) mientras que no les estamos enseñando a pensar con criterio lógico y espíritu crítico.
Somos los educadores quienes tenemos esa difícil tarea, y nos están ganando por goleada.
Si nuestros niños y jóvenes no comprenden los fundamentos básicos que explican lo que ocurre en sus vidas cotidianas, si no son capaces de entender aquello que ocurre a su alrededor (e incluso, ni siquiera les interesa entenderlo), no hay forma de que esos futuros adultos acepten al conocimiento científico como un valor, y consecuentemente lo reducirán a una mera "religión de unos cuantos locos que creen en esas cosas".
O bien caerán (culturalmente, de forma irremediable) en las manos de cualquier "profeta" que les garantice la "salvación eterna", o bien serán carne de cañón de cuanto inescrupuloso ande por allí garantizando "felicidad instantánea"... o ambas cosas al mismo tiempo.

La ciencia no es una opción ante esas personas.
Ellas no tienen ni el tiempo, ni las ganas de entenderla.
Ese es nuestro principal fracaso.
No son las religiones el principal oponente. Es el pensamiento mágico en todas sus formas.

Solo si logramos que los mas pequeños dejen de buscar soluciones instantáneas y fáciles, empiecen a pensar y se empeñen por entender el mundo que los rodea, tendremos opción de que la ciencia se convierta en un valor por el cual esforzarse.

Entonces...
si no eres educador, ni científico, ni divulgador, ni nada que se le parezca... solo te pido un favor:

  • Si tienes un hijo, o planeas tenerlo, cuando puedas y cada vez que esté a tu alcance, muéstrale el universo que lo rodea (desde una simple flor hasta las remotas estrellas) y aliéntalo a hacerse preguntas... aunque tu no puedas responderlas.
    Si él aprende a hacerse preguntas, no tardará en buscar las respuestas, y se encontrará con el inmenso placer de entender.

¿puedes "creer" en lo que te digo?
Espero que no... y que puedas rebatirme!

martes, 18 de octubre de 2016

¿adiós a "la maldición de Rayleigh"?

Dicen que derrotar a los demonios y las maldiciones suele ser complicado, pero la ciencia ha logrado derrotar a algunos comprendiendo sus trucos y logrando burlar al tramposo...
Quizás el demonio mas famoso es el "demonio de Maxwell" que tuvo a mal traer a los físicos durante años, hasta que comprendieron cuál era su truco.

Bueno, parece que ahora también se ha logrado vencer a otra famosa:  "la maldición de Rayleigh".
Esta maldición aparece cuando queremos observar cosas muy lejanas o muy pequeñas, en lo que se conoce como "límite de Rayleigh" ( también conocido como "criterio de Rayleigh") que define el límite de resolución óptica que podemos tener al observar dos estrellas mediante un telescopio.

  • No confundir con la "dispersión de Rayleigh" que es la que produce el color rojizo de los atardeceres y el color azulado de nuestros cielos diurnos, como efecto de las partículas en suspensión en la atmósfera frente a la longitud de onda de los rayos de luz solares.


¿Qué es el límite de Rayleigh en palabras simples?

Desde nuestro punto de vista, dos estrellas muy lejanas, no se comportan como esferas o discos luminosos, sino como objetos puntuales que emiten luz.
Sin embargo, por fenómenos de difracción, cuando la luz de una estrella atraviesa una lente (como un telescopio, o nuestra propia pupila) el objeto se percibe como una imagen anular con un patrón de difracción característico, conocido como "disco de Airy".

Patrón de difracción de un objeto puntual a través de una lente

El problema se plantea cuando debemos observar dos estrellas que desde nuestro punto de vista parecen estar muy cercanas una de la otra... llegará el momento en que el efecto de la difracción nos impida discernir si se trata de dos objetos distintos o de uno solo (algo similar ocurre también en los microscopios observando dos objetos diminutos muy cercanos entre sí)
Aquí un ejemplo:

Objetos puntuales cercanos y sus patrones de difracción
El "límite de Rayleigh" predice exactamente eso: 
¿Cuál es la resolución angular a la que ambos objetos serán indistinguibles?

Según Lord Rayleigh, puede calcularse así:


donde θ es la resolución angular, λ la longitud de onda de la luz y D el diámetro o apertura del telescopio. El factor 1.22 se deriva de un cálculo de la posición del primer anillo de oscuridad rodeando el disco de Airy central.

Este factor se utiliza para aproximar la habilidad del ojo humano para distinguir dos fuentes puntuales de luz cuyos discos de Airy se superponen.

el mínimo de una imagen puntual coincide con el máximo de la otra, haciéndolas indistinguibles.


Esa es la famosa "maldición": No podrás distinguir "mas allá" del ángulo más pequeño con que podemos discriminar dos objetos puntuales. Si dos estrellas (o dos objetos microscópicos) están mas juntos, será imposible distinguirlos... hasta ahora.

¿que ha logrado los científicos dirigidos por la Universidad Complutense de Madrid?

Mediante un tratamiento digital de las imágenes, que no opera únicamente sobre la intensidad de la luz, sino sobre distintos factores incluyendo técnicas holográficas, han logrado superar ese límite pudiendo discernir dos objetos separados donde antes era imposible hacerlo, alcanzando resoluciones hasta 17 veces menores a las teóricas.

De ese modo, el límite de Rayleigh se muestra ya no como un límite físico fundamental, sino como una mera limitación tecnológica.

Objetos discriminados con la técnica propuesta


De hecho, había cuatro grupos científicos tras de éste objetivo, pero el equipo internacional de Madrid parece haber sido el primero en lograrlo.


Mas info:
https://www.osapublishing.org/optica/abstract.cfm?uri=optica-3-10-1144

http://www.agenciasinc.es/Noticias/Un-equipo-de-fisicos-acaba-con-la-maldicion-de-Rayleigh

viernes, 14 de octubre de 2016

Y si vamos a la cara oculta de la luna... ¿cómo nos comunicamos?

Ya sabemos que la luna nos muestra siempre un solo "rostro", es decir, un solo hemisferio, y que el opuesto está permanentemente oculto desde nuestro punto de vista.

Una de las pocas formas que tenemos de verlo ocasionalmente es, por ejemplo, desde el satélite DSCOVR, ubicado entre la tierra y el sol en el punto de Lagrange L1

Tránsito de la Luna desde el DSCOVR

  • A propósito... ¿notas lo oscura que es la luna en realidad, comparada con la luminosidad (albedo) de la Tierra? No lo parece cuando la observamos contra el negro cielo nocturno, ¿verdad?


Bien...supongamos que vas a visitar la cara oculta de la Luna y quieres mandarnos tus magníficas fotos desde allí... Ups! no puedes!. No hay forma que te puedas comunicar con nosotros, ya que siempre habrá "una luna" interponiéndose entre ti y cualquiera de nosotros, aquí en la Tierra.

Resulta que los chinos (cuando no) quieren poner una sonda justo allí, en la cara oculta. ¿cómo podrían comunicarse con ella para enviarle órdenes o recibir sus datos?

Como siempre, la física viene al rescate: Puedes usar una órbita "halo" alrededor de un punto de lagrange de la Luna, ubicado más alejado aún:

Satélite de comunicaciones orbitando en halo un punto de Lagrange 

Interesante solución, no?

Si quieres saber más del tema, aquí una detallada explicación en Naukas sobre todo el proyecto y sus soluciones.



miércoles, 12 de octubre de 2016

Augusta Ada Byron King

Probablemente ese nombre no te diga nada, aunque si eres afecto a la informática, seguramente ya sabes de quién estoy hablando:
Augusta Ada Byron King, Condesa de Lovelace ...o simplemente Ada Lovelace.




Así que, si ya sabes de quien hablo, puedes ir a tomar un café o algo así... pero si no lo sabes, quizá te interese su historia:

Pongámonos en contexto: Ada es mujer, nace en Londres en 1815 y es hija de uno de los máximos poetas de habla inglesa, Lord Byron, y de una baronesa de rancia alcurnia.
Obviamente, ese entorno daría para una pequeña y rebelde malcriada con todos los humos de sus alcurnia... pero sin embargo Ada tuvo en su madre (quien se había divorciado de Lord Byron a poco de nacer la niña) una inspiradora que la orientó a interesarse en las Matemáticas, mas que en las labores habituales de las niñas de la época. Obviamente, su perspicaz madre había notado su capacidad lógica, la que desarrolló con sus estudios y con el correr de los años.

A los 20 años Ada se casa con William King, 8º barón de King, pocos años después su marido se convirtió en conde de Lovelace, con lo que ella utilizó el título de "la honorable condesa de Lovelace"... de allí el nombre con le cual pasó a la historia.

Pero no es de su vida personal que quiero hablar, sino mas bien de su faceta "matemática".

Allá por 1842, Charles Babagge, matemático inglés estaba empeñado en diseñar y construir una máquina que pudiera hacer cálculos de cualquier tipo, no solamente cálculos algebráicos, sino que tuviera realmente cierta capacidad analítica.
El diseño se basaba en el concepto de un telar desarrollado por Joseph Marie Jacquard, el cual usaba tarjetas perforadas para realizar diseños en el tejido (...sí, todo tiene que ver con todo).

Para darse cuenta del genio de Babagge, basta visualizar lo que él imaginó:

  • La máquina analítica debía funcionar con un motor a vapor y habría tenido 30 m de largo por 10 de ancho. Para la entrada de datos y programas había pensado utilizar tarjetas perforadas, mecanismo ya utilizado en la época para dirigir diversos equipos mecánicos. La salida debía producirse por una impresora, un equipo de dibujo y una campana. La máquina debía también perforar tarjetas que podrían ser leídas posteriormente. (fuente)
Como puede verse, el genio de Babagge ya vislumbraba hace casi dos siglos lo que hoy utilizamos diariamente: Un dispositivo de ingreso, una central de cálculo y diversos modos de salida, sea como texto o gráficos, y un dispositivo de resguardo. Realmente Babagge estaba diseñando un ordenador con todos sus atributos.
Tan avanzado era su concepto que las limitaciones tecnológicas para construirlo fueron insuperables, y nunca llegó a terminar su "Máquina Analítica".

Te estarás preguntando qué tiene que ver todo esto con Ada Lovelace... bien, aquí va la historia...
Por aquel entonces, Ada participaba en el diseño de la máquina de una manera fundamental: Creaba los algoritmos que luego eran convertidos en tarjetas perforadas para que la máquina pudiera posteriormente hacer sus cálculos (¿te suena a "programa de computación"?). 
En pocas palabras, Ada fue la primera programadora de la historia.

Pero no solo eso!
Además de escribir el primer lenguaje de programación, Ada también comprendió que la máquina, aunque no podía producir conocimiento por sí misma, podía sin embargo hacer otras tareas lógicas que no estuvieran limitadas únicamente a cálculos matemáticos, anticipando las infinitas capacidades que hoy reconocemos en cualquier computadora.


En honor a ella, todos los 11 de Octubre se celebra el "Día de Ada Lovelace".
"Ada representó una mujer fuera de su tiempo que además supo conjugar la capacidad creativa de la poesía con el análisis y el pensamiento lógico"

lunes, 10 de octubre de 2016

Desarrollan una bacteria que “fabrica” fertilizante

Una nueva colaboración con la red Naukas, donde se publicó el artículo original.


Desarrollan una bacteria que “fabrica” fertilizante

La producción de alimentos, en particular la de cereales ,es una de las actividades agropecuarias en donde más se ha desarrollado la industria agroquímica: la fabricación de fertilizantes nitrogenados.
La causa es simple: las plantas requieren de nitrógeno para desarrollar sus proteínas, pero no pueden tomarlo del aire (como sí lo hacen con el dióxido de carbono), sino que deben capturarlo como sales nitrogenadas desde el suelo a través de sus raíces.

La función de los fertilizantes es reponer al suelo el nitrógeno, el fósforo y otros elementos químicos indispensables que los cultivos extraen del mismo, de manera de poder seguir cultivando en el mismo sustrato.

Antiguamente eso se hacía mediante aditivos naturales, como el estiércol de los rumiantes o el guano de las aves. Mezclando esos residuos con la tierra donde se iba a sembrar se lograba fertilizar el suelo reponiendo esos minerales imprescindibles para un adecuado desarrollo vegetal.

Luego, la industria química desarrolló la tecnología de los fertilizantes, primero con la urea y luego con productos más sofisticados que reponían todos los elementos requeridos para una buena  producción. La industria agroquímica tomó entonces un inusitado auge, permitiendo que  zonas naturalmente poco aptas para el cultivo pudieran dar rindes imposibles sin el aporte de los fertilizantes.



El problema con esto es que los costos de estos fertilizantes (además de otros agroquímicos como pesticidas, herbicidas, etc.) comenzó a ser preponderante en la ecuación de rentabilidad de la producción agrícola, al punto de que hoy, para producir una hectárea de trigo, pueden ser necesarios hasta U$S 150 en fertilizantes, dependiendo de la calidad del suelo.

Sin embargo, existe otra solución.

  • La bacteria Pseudomona Protegens  es una bacteria habitual del suelo, ampliamente extendida por todo el mundo en todo tipo de sustrato, con un metabolismo muy sofisticado que ayuda a las raíces de las plantas a protegerse de otros organismos patógenos, colaborando eficazmente en la salud de las plantas mediante la síntesis natural de compuestos antimicrobianos. Esta especie es una de los más claros ejemplos de biocontrol  natural entre especies.
  • A tal punto es beneficiosa, que Pseudomona Protegens no solo protege a las raíces de otras bacterias y hongos, sino que incluso  inyecta a la planta ciertas sustancias insecticidas que protegen a las hojas y frutos del ataque de algunos insectos.

Pero hay algo que, pese a sus numerosas capacidades, ésta extraordinaria bacteria no puede hacer: Fijar nitrógeno.
Algunas bacterias y arqueas, son los únicos organismos capaces de “fijar nitrógeno” (es decir, convertir el nitrógeno molecular presente en la atmósfera en óxidos de nitrógeno, o amonio, disponibles para las plantas).
Este proceso celular consume mucha energía en las bacterias y arqueas que lo logran, mediante la acción de un complejo enzimático llamado “nitrogenasa”.



Sin embargo, la mala noticia es que estas bacterias y arqueas (dado el alto costo metabólico del proceso biológico) tienen la fijación muy regulada, de forma tal que si hay una mínima cantidad de amonio extracelular el proceso se inhibe.

La buena noticia es que Pseudomona Protegens no tiene todo este mecanismo de fijación de nitrógeno, y por lo tanto, tampoco tiene el mecanismo de inhibición mencionado.
¿Qué pasaría si a Pseudumona Protegens le “enseñamos” a fabricar amonio, dándole los genes necesarios para ello?
Así, además de todas sus propiedades benéficas, podría “fabricar” amonio sin inhibir el proceso, aún con dicha sustancia presente en el suelo!

Precisamente esto es lo que ha logrado un equipo de investigadores de la Argentina, en colaboración con investigadores de España y el Reino Unido, quienes lograron modificar el genoma de la bacteria Pseudomona protegens para que capte nitrógeno del aire y lo transforme en amonio.

Nicolás Ayub, investigador del Conicet que trabaja en el Instituto de Genética del INTA, (Argentina) se refirió a la importancia de la  de éste logro:

“este desarrollo es una excelente alternativa a la fertilización nitrogenada de los cultivos y puede tener un impacto muy grande en la producción de alimentos del planeta.
Pudimos introducir cerca de 50 genes que codifican proteínas, lo que le permite a la bacteria captar nitrógeno del aire y transformarlo en amonio para que la planta pueda usarlo. Pseudomona protegens no fija nitrógeno, fue necesario introducir esa cantidad porque la nitrogenasa no es una enzima sino que es un complejo enorme que necesita como mínimo entre 20 y 25 proteínas para poder funcionar”.



Para el trigo, el maíz o el arroz, que por su volumen de producción mundial son los más importantes, este logro puede reducir el costo de fertilización dramáticamente, dado que  podría lograrse a un dólar o menos por hectárea.

Dado que los resultados alcanzados son altamente auspiciosos, el INTA y el Conicet de Argentina solicitaron la patente para esta tecnología pensada para reemplazar los fertilizantes nitrogenados.

“Los fertilizantes se producen a partir de nitrógeno gaseoso que es un derivado del petróleo y que, en la actualidad, se usa para su fabricación un 10 % de la energía consumida a escala mundial”.

Sin duda, un planteo totalmente sustentable,  donde la ingeniería genética (la de aquellos denostados “transgénicos”) muestras claramente sus ventajas y potencial para solucionar uno los mas grandes problemas de la humanidad: La producción de alimentos de calidad a costos razonables.

Info detallada en:


Info periodística:


miércoles, 5 de octubre de 2016

Arroyo Seco 2

Hace unos días anunciamos por twitter el descubrimiento realizado en el sitio arqueológico Arroyo Seco 2, y ahora vamos a hacer una reseña rápida del hallazgo.

1) ¿De donde venimos?
Bueno, aquí en Argentina suele decirse en broma que los humanos descendemos de los monos y los monos de los árboles... pero nosotros los argentinos en realidad descendemos de los barcos...
Nuestros abuelos y bisabuelos (en su inmensa mayoría) fueron inmigrantes que llegaron en barco desde toda Europa, aunque también de muchos otros lugares del mundo; es por ello que en general formamos una comunidad sumamente diversa, donde lo casi habitual es que nuestros abuelos o bisabuelos sean todos de orígenes distintos.
Lamentablemente, si bien también hay ancestros étnicos, sus raíces han quedado actualmente circunscriptas a regiones marginales de nuestro territorio, y solo en las provincias de la argentina más profunda hay una mayor predominio de sangre nativa en nuestras venas, en comparación con la preponderancia inmigrante de las zonas urbanas.

2) ¿Quienes son nuestros ancestros nativos?
Argentina es un país muy extenso, y existieron muchas culturas ancestrales que habitaban éstas tierras antes de la conquista... desde los Qom, los Wichis y los Guaraníes en el norte, hasta los Onas en el sur patagónico, pasando por una amplia diversidad en los llanos pampeanos como los Ranqueles, o los Mapuches llegados hace siglos desde las costas del pacífico en la actual Chile, o las culturas relacionadas con el imperio incáico, como los Diaguitas o los Quilmes, entre tantas otras culturas originarias que sería extenso mencionar.

Si bien ninguna de estas culturas logró el desarrollo extraordinario de las más conocidas, como los Incas, los Mayas, los Aztecas y otras culturas andinas o mezoamericanas, éstas convivieron temporalmente con aquellas y en mayor o menor medida estuvieron relacionadas.

3) ¿Cuándo llegamos?
La mayoría de estas culturas tuvo su desarrollo entre los siglos XII y XV de nuestra era, pero los verdaderos adelantados en la aventura de poblar América del sur vivieron en la actual Bolivia, donde la cultura Tiahuanaco puede reconocerse hasta 1.500 años a.C con una gran expansión en el siglo VIII, y su desaparición como cultura alrededor del Siglo XI. Tiahuanaco fue sin duda una de las culturas más longevas en America, existiendo por casi 25 siglos.

Pero en realidad, los humanos en América existen desde mucho antes, y pese a algunas divergencias, se consideraba hasta ahora que la cultura Clovis en Norteamérica es la más antigua de la que se tiene registro, con dataciones que la sitúan entre 10.600 y 11.200 a.C.
La teoría más difundida sugiere la llegada desde el norte, por la actual Alaska, de un grupo humano proveniente de Asia a través del estrecho de Bering.
Sin embargo, no exenta de controversias y contradicciones, ésta teoría choca contra evidencias confusas y no concluyentes que permiten conjeturar que el hombre pudo haber estado en América antes aún que los Clovis, y mas precisamente en Sudamérica.
Diversas teorías sugieren poblamientos independientes de América del norte y del sur, que habrían llegado por distintas rutas, y no como se creía hasta ahora que los aborígenes del sur provenían de sus ancestros norteamericanos.

4) Complicando un poco más las cosas...

Obviamente, todo esto es bastante confuso, y no permite conclusiones apresuradas. La pregunta sigue siendo la misma: ¿Cuándo llegó por primera vez el hombre a América?  lo que implica responder también ¿cómo llegaron?

Lo cierto es que ya parece bastante claro que Norteamérica y Sudamérica tuvieron migraciones distintas, y no necesariamente simultáneas. Hay demasiadas piezas que no encajan en la idea de un poblamiento paulatino en sentido norte-sur.


El descubrimiento de Arroyo Seco 2 permite apuntar en ése sentido.
Las evidencias arqueológicas encontradas permiten suponer un asentamiento humano en la actual provincia de Buenos Aires hace unos 14.000 años, incluso previo a las dataciones de la cultura Clovis en Norteamérica.



Puntas de flecha, restos de animales, características geológicas del terreno y distribución de los hallazgos acumulan fuerte evidencia de un asentamiento humano de tal antigüedad en las márgenes de lo que aparentemente fue un antiguo lago, hoy inexistente.




Sin dudas... nuestros orígenes americanos siguen siendo un gran misterio.


info original:
http://journals.plos.org/plosone/article?id=info%3Adoi/10.1371/journal.pone.0162870


lunes, 3 de octubre de 2016

Cómo construir un humano

Vean esta ilustrativa animación del fantástico proceso de desarrollo de un ser humano, desde una simple célula hasta la concreción de un individuo completo y funcional.
(Aquí la animación a tamaño completo)


Cómo construir un humano

Cuando la vi, recordé una vieja charla de café tratando de determinar a partir de qué momento considerar "persona" a un ser humano, y por lo tanto, "sujeto de derecho"... conversación que luego derivó (como era de esperar) en decidir cuál es el momento del inicio de la vida humana, y hasta que momento "un grupo de células" deja de ser simplemente eso y comienza a ser un "ser vivo" (la paradoja sorites en todo su esplendor).

Como es lógico de esperar, no llegamos en aquella mesa de café a resolver ninguno de ambos dilemas, cada uno se quedó con su opinión, y en el mejor de los casos tuvo una perspectiva un poco mas amplia del problema, pero nada más.

Obviamente, tampoco voy a cometer la osadía de tratar de encontrar las respuestas justo aquí en éste humilde blog... solo voy a refrescar un concepto de los tantos que se puso sobre la mesa en aquella charla:

Es evidente que los seres humanos tenemos una irrefrenable tendencia a marcar diferencias, determinar límites, discriminar (en el buen sentido de la palabra) comportamientos, y fundamentalmente, tratar de marcar momentos específicos que modifican, cambian o dividen cosas.
La linea divisoria... el momento de cambio... el detalle que los diferencia... son juicios de valor arbitrarios evidentemente humanos (no tengo referencias de otras especies que lo hagan, por el momento) y es por ellos que tendemos a pensar que la naturaleza se comporta de la misma manera.

  • Pero lo interesante, quizás maravilloso, es que la naturaleza no es binaria... no divide entre vida-no vida, humano-no humano, inteligente-no inteligente, blanco-negro, lleno-vacío, materia-energía...
  • La naturaleza, al menos macroscópicamente,  es fundamentalmente difusa. Es contínua. Es "analógica".
  • A ella no le interesa nuestra necesidad de límites o momentos de cambio... la naturaleza simplemente cambia, evoluciona, discurre, hace su camino sin preocuparse de contar o delimitar los pasos.
  • Por lo tanto, desde un punto de vista "natural", no existe tal cosa como "el momento en que alguien comienza a ser persona" o "el instante desde el cual un grupo de células comienza a ser un individuo" y mucho menos existe la línea que divide lo "vivo" de lo "no vivo".
  • Somos nosotros los que necesitamos una visión "digital" donde las cosas "son" o "no son".
Pero la naturaleza, simplemente, no opera de tal modo.

Un simple "GIF" me hizo recordar aquella charla, y me pareció oportuno comentarlo.
¿comparten mi vision?

Fuente del GIF:
http://tabletopwhale.com/2014/12/16/how-to-build-a-human.html

sábado, 1 de octubre de 2016

Correlación y causalidad

Una de las cosas más difíciles de lograr entre la abundancia de información periodística que existe sobre investigaciones de todo tipo (de las serias, y de las otras), es lograr diferenciar (discriminar, en el buen sentido de la palabra) la simple correlación de datos, y la causalidad entre los mismos.

En demasiadas oportunidades leemos sobre supuestas "pruebas científicas" de que tal causa provoca determinado efecto (cualquiera sea el campo de investigación), cuando en realidad solo se podría tratar de simple coincidencia en el comportamiento de los datos.

Pero en lugar de dar una explicación "sesuda" de las diferencias, lo haremos con algunos ejemplos de correlaciones que podrían (si alguien estuviera realmente loco) presentarse como causalidades.

1) Número de personas ahogadas en piscinas vs. cantidad de films de Nicolas Cage




2)  Número de lanzamientos espaciales no comerciales vs. doctorados en sociología (USA)




3) Consumo de pollo per-cápita vs. importaciones de petróleo en USA



Creo que con esto queda claro que una buena correlación no significa en absoluto causalidad.
Por lo tanto, debemos ser suficientemente escépticos a la hora de "justificar" hechos a partir de supuestas causas, por más que los datos sean estadísticamente confiables.

Obviamente, es el periodismo no especializado quien debería al menos tener presente esto antes de difundir una noticia, pero como me quedan pocas esperanzas de que sea así, al menos intentaré que mis lectores lo tengan claro para no caer en falsas expectativas...

Así que, ya lo sabes: correlación de datos no implica causalidad entre ellos.

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